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El
ideal de la medicina es sin duda contentarse con ayudar
al organismo a repararse solo. A eso apuntan los trabajos
en los que participa Pascal Borget, investigador de
la Universidad de Lieja, Bélgica. Estos podrían desembocar,
en 2009, en la producción de una membrana gracias a
la cual el hueso alveolario de la mandíbula podría reconstituirse.
Para
los odontólogos, esta solución puede resultar sumamente
valiosa, dado que el 80% de los mayores de 50 años sufren
de parodontitis, la destrucción de los tejidos de sostén
debido a la acumulación de bacterias que llevan al diente
a descalzarse.
"Este
fenómeno puede frenarse eliminando a fondo el sarro,
pero la reconstrucción ósea se enfrenta a la proliferación
rápida de la encía", explica Pascal Borget. "Nuestra
membrana preserva un espacio cerrado alrededor de la
cavidad para permitir la regeneración del hueso",
agrega.
Una
vez aplicada, la membrana biodegradable desaparece progresivamente
en un lapso de tres a seis meses. Esta solución puede
ser utilizada asimismo después de de una extracción
dental, debido a que el hueso que ya no es requerido
tiende a reabsorberse, lo cual compromete la colocación
de implantes.
El
producto, llamado Figelcel, se compone de un hidrogel,
polímero muy absorbente capaz de almacenar gran cantidad
de agua.
"Contrariamente
al colágeno de origen animal que se utiliza con frecuencia
en la actualidad, nuestro producto es sintético, lo
que evita cualquier riesgo de contaminación por agentes
patógenos", indica Borget.
El
Figelcel "se acerca a las propiedades de los tejidos
de la encía", agrega sin revelar detalles de la
innovación, que aún no está protegida por ninguna patente.
Varias
instituciones avalan el proyecto. El centro de investigación
de la industria textil belga, Centexbel, está asociado
al centro de biomateriales de la Universidad de Lieja,
promotor del proyecto, y a la Universidad Louvain-la-Neuve.
La
investigación, que en principio debería completarse
en 2008, recibió 1 millón de euros a cuatro años financiados
por la región valona. El proyecto apunta a la creación
de empleo.
"Existe
la posibilidad de crear una empresa o vender las licencias",
señala el investigador, que se siente muy satisfecho
por el trabajo realizado dentro del marco universitario
en contacto estrecho con profesionales, como los odontólogos.
Además
del hueso de la mandíbula, la idea es regenerar también
la encía. "En la actualidad, lo que se practica
es una extracción de tejido a nivel del paladar, cosa
que constituye un traumatismo adicional para el paciente",
dice Borget. Al producto Figelcel se le podrán agregar
fácilmente antibióticos, antiinflamatorios o factores
de crecimiento. |