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Las más modernas técnicas de implantes y estética dental "y a costos
favorecidos por el tipo de cambio" hacen que turistas de todo el mundo
visiten la Argentina en busca de tratamiento. Al mismo tiempo crece la
necesidad de formación de especialistas en estas nuevas técnicas que,
con diseño asistido por computador, permiten, por ejemplo, restituir
todos los dientes de un maxilar en sólo una hora, con resultados
estéticos perfectos.
Los tratamientos de estética médica forman parte preferencial de los
paquetes turísticos que se ofrecen en el exterior para visitar la
Argentina, no sólo por la reconocida calidad de los servicios y de los
profesionales locales, sino porque el tipo de cambio los hace más
accesibles que en países de Europa o Estados Unidos, con diferencias de
hasta cuatro a uno. Estas son algunas de las razones por las que el
país se ha transformado, en los últimos tres años, en el quinto destino
en importancia en turismo médico del mundo.
La odontología en la Argentina siempre gozó de muy buena reputación
internacional, pero en la actualidad hay otros factores que se agregan
para hacer que esta especialidad sea una de las más requeridas por los
visitantes, desde el blanqueo de dientes hasta la colocación de
carillas y coronas estéticas. Sin embargo, el tratamiento preferido por
los turistas es la colocación de implantes, una especialidad que
involucra cirugía, que ha experimentado enormes avances que permiten
soluciones muy rápidas "acordes con los tiempos de estadía de los
visitantes" y con una resolución perfecta desde lo estético. En un solo
viaje, los turistas vuelven a su tierra con una nueva sonrisa.
La cantidad de especialistas que buscan capacitación para no quedar
afuera esta tendencia da cuenta también, de un boom del turismo
odontológico. En las oficinas locales de Nobel Biocare, compañía sueca
proveedora de soluciones dentales estéticas innovadoras, y la más
importante desarrolladora de tecnología en el mundo para implantes y
estética dental, informan que, sólo en el último año, instituciones
como la Universidad Abierta Interamericana y la Universidad Kennedy se
han sumado a la oferta de capacitación avanzada para especialistas,
además de la apertura de nuevos cursos de posgrado en todo el país. El
área de Entrenamiento y Educación de Nobel Biocare ofrece actualmente
un total de 59 instancias de capacitación para odontólogos, entre
carreras de posgrado, cursos, diplomaturas y programas de entrenamiento
en centros privados y públicos, que incluyen a la Universidad de Buenos
Aires y la Universidad Nacional de Córdoba.
Lo cierto es que los requerimientos de calidad del servicio son cada
vez mayores. Las superficies de los implantes son cada vez más
elaboradas para que sean más biocompatibles y así estos puedan
integrarse al
tejido óseo con mayor rapidez, y la variedad en los diseños de los
implantes permite brindar una solución para cada tipo de defecto
dental. Pero tal vez los mayores avances actuales en cuanto a las
técnicas de implantes dentales son la carga inmediata y la
planificación computarizada de tratamientos. El sistema NobelGuide,
desarrollado por Nobel Biocare, permite por ejemplo restituir todas las
piezas dentarias de un maxilar en una sesión de sólo una hora.
"Es un método computarizado, donde se invierte un tiempo previo a la
cirugía en la planificación", explica el doctor José Heriberto
Rodríguez, odontólogo y especialista en cirugía bucomaxilofacial. A
través de
una tomografía computada que se procesa con un software específico, se
consiguen determinar los mejores sitios para colocar implantes en el
maxilar sin dientes.
Esa información se envía a Jörnkoping, Suecia, donde se confecciona una
plantilla o guía quirúrgica tridimensional, que es la que se utiliza
para la operación. En el momento de la cirugía, esa guía será ubicada
en la boca del paciente para marcar los lugares exactos de cada
implante, de modo que en un procedimiento de sólo una hora el paciente
puede
recuperar un maxilar completo sostenido por 4 a 6 implantes.
"Es un método mínimamente invasivo, a diferencia de la cirugía abierta
que normalmente se practica en los implantes, y que requiere una gran
movilización de tejidos blandos", describe Rodríguez. Con ello se
disminuye el riesgo de inflamación y dolor posterior a la intervención.
Con los métodos tradicionales, primero se instalaba el implante y luego
se esperaba 4 ó 5 meses para colocar la prótesis definitiva. La carga
inmediata consiste en colocar el implante es decir, una "raíz" que se
inserta en el hueso del maxilar y la prótesis "el nuevo diente" en la
misma operación.
Así, el paciente puede masticar apenas sale del consultorio. "La
biología no cambia, porque el implante se osifica al cabo de unos
meses,
pero la prótesis no le transmite el exceso de carga al implante; hay un
mecanismo disipador de fuerzas de tal manera que el implante sólo
soporte un 30% de la carga real", explica Rodríguez.
La carga inmediata está avalada por ensayos clínicos que han dado
cuenta de su eficacia. La sencillez y el ahorro de sesiones que
implican estas nuevas técnicas hacen que la relación costo-eficiencia
sea muy favorable, especialmente para los pacientes que provienen del
exterior.
"Los que hace cuarenta años que trabajamos en esto, por entonces ni
soñábamos lo que podemos hacer hoy", resume el profesor Héctor Alvarez
Cantoni, director de la Carrera de especialización en Rehabilitación
Protética de Alta Complejidad de la Facultad de Odontología de la
Universidad de Buenos Aires. Antes, los implantes tenían un éxito del
20%; hoy el éxito es de un 99,5%.
(Fuente:
Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (ISAPS)
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