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Las
células madre derivadas
de tejidos dentarios humanos
son capaces de generar y multiplicar
los vasos sanguíneos
en el interior de dientes dañados
por traumatismos, según
una investigación brasileña.
De
acuerdo con el estudio, en condiciones
de baja concentración
de oxígeno en la sangre
(hipoxia), éstas células
tienen un alto potencial para
estimular la formación
de las proteínas responsables
por la revascularización
de dientes que sufrieron traumas.
El
estudio fue realizado por la
investigadora Andreza María
Aranha como su tesis de doctorado
para la Facultad de Odontología
de la Universidad Estatal Paulista
(Unesp), informó hoy
la Fundación de Apoyo
a la Investigación en
el estado de Sao Paulo (Fapesp),
que financió parte del
proyecto.
El
trabajo de la investigadora
brasileña fue realizado
en el Laboratorio de Angiogénesis
de la Facultad de Odontología
de la Universidad de Michigan
(Estados Unidos).
"Los
resultados del trabajo pueden
ser aprovechados terapéuticamente
en un futuro para generar vasos
sanguíneos en tejidos
de la pulpa del diente damnificados
por traumas (quiebra, ruptura
o desvío de un diente),
lo que evitaría la necrosis
y la pérdida de otras
estructuras del diente",
según Aranha.
Este
tipo de casos es muy común
entre niños en edad escolar
que, por choques, caídas
o accidentes, sufren con el
desplazamiento de un diente
y la ruptura de los vasos sanguíneos
que lo alimentan, lo que evita
la llegada de oxígeno
al restante del tejido.
La
investigadora admite que aún
son necesarias pruebas con pacientes
humanos para verificar si, como
ocurrió en laboratorio,
es posible incentivar a tejidos
dentarios a formar vasos sanguíneos.
Para
su trabajo, la investigadora
cultivó células
de tejido interno del diente
(pulpa) en condiciones de hipoxia.
"El
tejido interno del diente, responsable
por la formación de la
estructura dentaria, es compuesto
por vasos sanguíneos,
linfáticos, células
y nervios", explicó
la investigadora.
La
especialista analizó
el comportamiento de las células
madre y de los fibroblastos
del tejido de pulpa de diente
en condiciones de hipoxia para
concluir que ambos tienen potencial
angiogénico, es decir
capacidad de estimular la creación
de vasos sanguíneos.
"El
trabajo mostró que el
proceso de revascularización
involucra la participación
de varias proteínas que
son secretadas por diferentes
células", aseguró
la investigadora.
"Tanto
las células madre como
los fibroblastos fueron capaces
de estimular la proliferación
y la organización de
las células endoteliales
en la forma de estructuras vasculares",
agregó.
En
el experimento la investigadora
constató que 48 horas
después de colocar estas
células en los cultivos
de pulpa dentaria y de someterlas
a hipoxia fue posible ver el
surgimiento de estructuras vasculares.
La
proliferación de vasos
sanguíneos en estas condiciones
fue en un 70 por ciento mayor
que en los experimentos en que
no se redujo el suministro de
oxígeno den la sangre.
"Concluimos
que la baja concentración
de oxígeno induce el
potencial angiogénico
de las células de la
pulpa dentaria humana",
indicó.
"La
regeneración de los vasos
sanguíneos mediante el
sometimiento del tejido a bajas
concentraciones de oxígeno
es una estrategia importante
para el control de los dientes.
El conocimiento de los mecanismos
involucrados en la respuesta
de las células de la
pulpa a la hipoxia puede mejorar
el pronóstico de los
tratamiento de luxaciones dentales",
según Aranha.
El
estudio ya hizo merecedora a
Aranha del Premio Hatton brasileño,
concedido en septiembre pasado
durante el Encuentro Anual de
la Sociedad Brasileña
de Investigación Odontológica.
El
estudio también disputará
el premio Hatton Internacional
en abril próximo en una
convención de investigadores
en odontología en Miami,
Estados Unidos. Fin
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