|
Encontrar
una vacuna para evitar la meningitis
B. Conocer cómo se comporta
el genoma de la legionela. Prevenir
la caries con un yogur o acabar
con el molesto problema dental
mediante una vacuna. Estas son
algunas líneas de estudio
que se desarrollarán
en el Centro Superior de Investigación
en Salud Pública (CSISP)
que ayer inauguró en
Valencia el presidente de la
Generalitat, Francisco Camps.
Algo
tal sencillo como tomarse un
yogur puede poner fin a un problema
como la caries, que afecta al
90% de la población.
Demostrarlo y conseguir que
el producto llegue a los ciudadanos
es uno de los objetivos que
los investigadores del área
de genómica del CSISP
quieren alcanzar.
Alejandro
Mira, investigador responsable
de este trabajo, destacó
que ya están en contacto
"con empresas interesadas"
en invertir en este proyecto.
La intención de los científicos
es aislar un inhibidor de la
bacteria que causa este problema
dental. Mira explicó
que piensa en aplicarlo en un
yogur para que funcione de forma
"equivalente" a como
lo hace la bacteria del bífidus
activo. No obstante, apuntó
que podría también
introducirse en un enjuague
bucal o en queso.
La
bacteria que se quiere aislar
es la que tiene "un 10%
de la población",
que son quienes nunca han sufrido
caries. Este microorganismo
actuaría como inhibidor
del que provoca el problema.
Por el momento, se han realizado
algunas pruebas en el laboratorio
y "realmente sí
que funciona", aseguró
Mira.
La
lucha contra la caries tiene
abierto otro frente, también
capitaneado por el investigador
Mira: una vacuna. Estos trabajos
se plantean a más largo
plazo, si bien ya han encontrado
"varias dianas que parece
que pueden funcionar".
Está previsto que en
"unos años"
se realicen las primeras pruebas
en animales y "en un plazo
de unos 10 años podemos
empezar seriamente con esto".
El
investigador destacó
la trascendencia de este trabajo
recordando que existen varias
enfermedades relacionadas con
la caries, puesto que una buena
salud dental "influye en
patologías como el cáncer
gástrico y la úlcera
de estómago".
Vacuna
contra la meningitis
Otro
de los ensayos de gran trascendencia
para la salud pública
que se está desarrollando
en el CSISP persigue encontrar
una vacuna contra la meningitis
B. "Si todo va bien posiblemente
esté terminado en 2011",
tal como adelantó el
doctor Javier Díez, responsable
de este estudio y del área
de vacunas del centro. El experto
insistió en que no existe
un medicamento contra este tipo
de meningitis, mientras que
sí lo hay para el caso
de la C.
La
infección por meningococo
del tipo B causa cada año
"50 muertes en España,
fundamentalmente entre los niños".
La gravedad de esta patología,
que puede acabar con una vida
en pocas horas, explica la importancia
del trabajo. El equipo que desarrolla
el ensayo, en el que participarán
600 niños, es el que
ha probado la eficacia de la
vacuna contra la gripe aviar
en menores, resultado que se
presentó en EE.UU.
A
estas líneas de investigación
se irán sumando otras
en este centro que el presidente
de la Generalitat definió
como referente de "modernidad".
Además, Camps constató
la "apuesta social"
de las instalaciones que incluyen
un biobanco para almacenar muestras
biológicas como tejidos
o líneas celulares.
La
vigilancia de la salud pública
es el fin último del
nuevo edificio de la avenida
Cataluña de Valencia.
Este amplio concepto incluye
la preocupación por la
prevención de enfermedades
y el fomento de la salud. Así,
a los ensayos para buscar medicamentos
hay que añadir estudios
sobre enfermedades raras y degenerativas.
También el análisis
del agua, de los alimentos o
de la atmósfera, servicios
que ahora se encuentran en Albal
y cuyo traslado se completará
en enero.
La
posibilidad de actuar ante situaciones
de alarma alimentaria o bioterrorista
es otra aportación del
centro que en su primer año
de funcionamiento tendrá
60 investigadores. La cifra
se incrementará, además
de contar con el personal de
la Dirección General
de Salud Pública.
También
ayer se dio a conocer un estudio
sobre biología reproductiva
que incluye a los valencianos
Carlos Simón y Antonio
Pellicer entre los 10 científicos
más productivos del mundo
en este campo.
|